Celular mojado: qué hacer y qué no hacer nunca
Con un celular mojado los primeros diez minutos deciden casi todo. No
porque el agua rompa al instante, sino porque lo que rompe de verdad es lo que
viene después: la corrosión. Y la corrosión empieza cuando el equipo sigue
encendido con humedad adentro.
Lo primero: apagalo
Apagalo ya, aunque parezca que funciona bien. Con el equipo encendido hay
corriente circulando por una placa mojada, y ahí es donde se hacen los
cortocircuitos y donde el cobre empieza a comerse.
No lo enciendas “para ver si anda”. Esa prueba es la que termina de romperlo.
Lo segundo: no lo cargues
Enchufar un equipo mojado es la peor decisión posible. Mete más corriente
justo en el puerto, que es por donde entró el agua. Si el conector está
húmedo, cargarlo puede quemar el pin y a veces la placa.
Qué hacer en los primeros minutos
- Sacá la funda y todo lo que retenga humedad contra el equipo.
- Sacá el chip y la memoria si el modelo lo permite.
- Secá el exterior con un paño, sin frotar el puerto.
- Si el modelo lo permite, dejalo apoyado de canto para que drene.
- Llevalo lo antes posible.
Por qué el arroz no sirve
El arroz absorbe humedad del aire, no de adentro de una placa sellada. Lo que
hace es darte la sensación de que estás haciendo algo mientras pasan las horas
que importan. Y encima suelta almidón y polvillo que se meten en el puerto de
carga.
Lo mismo con el secador de pelo: el calor empuja el agua hacia adentro y
puede despegar adhesivos y dañar la pantalla.
Agua limpia, agua de pileta y agua salada
No todas son iguales. El agua de la canilla es la menos agresiva. La de
pileta trae cloro y la de mar sal, y las dos aceleran muchísimo la corrosión.
Si el equipo cayó en agua salada o en algo azucarado, como una gaseosa, el
tiempo corre mucho más rápido.
¿Y si es resistente al agua?
La certificación IP se hace con equipos nuevos, en laboratorio, con agua
limpia y a presión controlada. Con los años los sellos se resecan, y si el
equipo alguna vez se abrió para una reparación, esa resistencia ya no está
garantizada. Sirve para una salpicadura, no para tranquilizarte después de
una caída al agua.
Qué hacemos nosotros
Abrimos el equipo, limpiamos la placa con los productos que corresponden y
evaluamos el daño real. Cuanto antes llegue, más chances hay. Si además la
batería quedó comprometida, te lo decimos en el mismo diagnóstico, y podés
ver los pasos en servicio técnico.
Revisamos un equipo mojado sin cobrar el diagnóstico, y te decimos con
honestidad qué chances tiene antes de que gastes. Si no tiene solución, te lo
devolvemos sin cargo. Si la tiene, el trabajo sale con 30 días de garantía
escrita.
La limpieza de placa es de los trabajos más delicados que hacemos y por eso
no lo terceriza nadie serio: acá se hace en nuestro propio taller y el equipo
no viaja. Vemos casos de agua todas las semanas, y esa es la razón por la que
insistimos con lo del arroz: la mayoría de los equipos que llegan sin salvación
pasaron una noche adentro de una bolsa.