Cargador rápido: cuántos watts necesita tu celular
Comprar un cargador rápido de 100 W no hace que tu teléfono cargue en la
mitad de tiempo. El que manda es el celular, no el cargador: el equipo pide
la potencia que puede manejar y el cargador se la da, nunca al revés.
Por qué más watts no siempre sirve
Cuando conectás el teléfono, los dos aparatos negocian: el celular informa
cuánto puede aceptar y el cargador entrega hasta ese tope. Si tu equipo
admite 20 W, con un cargador de 65 W va a cargar exactamente igual que con
uno de 20 W.
Lo que sí gana un cargador más grande es margen: puede alimentar otro
dispositivo al mismo tiempo, o mantener la potencia sin recalentarse.
Los dos estándares que vas a ver
Power Delivery (PD). Es el estándar abierto, sobre USB tipo C. Lo usan
iPhone, buena parte de los Android, tablets y notebooks livianas. Si vas a
comprar uno solo, que sea PD.
Quick Charge (QC). Es de Qualcomm y aparece en equipos con ese
procesador. Muchos cargadores traen los dos.
Y después está la carga propietaria de algunas marcas, que solo alcanza su
velocidad máxima con el cargador y el cable originales de esa marca.
El cable importa tanto como el cargador
Un cargador PD de 65 W con un cable que solo soporta 3 A no entrega 65 W. La
carga rápida necesita
un cable a la altura: si el cable
es el genérico que venía con otra cosa, vas a tener un cargador caro
funcionando a media máquina.
Cómo saber cuánto pide tu equipo
- Fijate la ficha técnica del modelo: figura como “carga rápida 18 W”, “25 W”, “33 W”.
- Si el equipo es de gama media reciente, entre 18 y 33 W cubre casi todo.
- Comprar bastante por encima no rompe nada: simplemente no se aprovecha.
- Comprar por debajo sí se nota: un cargador de 5 W en un equipo moderno tarda horas.
¿La carga rápida arruina la batería?
Cargar rápido genera calor, y el calor es lo que envejece una batería de
litio. Los equipos modernos gestionan eso solos: cargan fuerte hasta el 80% y
después bajan el ritmo.
Lo que sí hace daño es un cargador genérico sin control de temperatura ni
corte. Ahí no hay negociación: entrega lo que puede y el calor se lo come la
batería. Es la forma más rápida de convertir un ahorro chico en un cambio de
batería.
Qué conviene tener
Uno de pared PD de 20 a 33 W para el día a día, y un cable en buen estado. Si
viajás o tenés varios equipos, uno de 45 a 65 W con dos salidas te evita
llevar dos cargadores.
Los cargadores que vendemos los probamos antes de entregarlos: enchufamos,
medimos que entreguen lo que dicen y recién ahí salen del local. Si comprás
cargador y cable juntos te aseguramos que el par sirve para la potencia de tu
modelo, y si no rinde lo que corresponde te lo cambiamos.
Vemos todas las semanas baterías arruinadas por cargadores genéricos, así que
no es una recomendación de folleto: es lo que entra al taller. Manejamos 27
referencias de cargadores en stock —pared, auto y MagSafe— y todo sale con 30
días de garantía escrita.